Agua Subterránea
El camino del agua suberránea
Esta agua se filtra en el suelo directamente cuando llueve o desde rios y lagos, atravesando partículas de tierra, arena o roca hasta que llega a una zona impermeable donde se detiene. Así la parte permeable se va llenando de agua cuyo límite superior se denomina nivel freático. El nivel freático puede encontrarse tanto a uno como a cientos de metros debajo de la superficie.
El área debajo del suelo donde se almacena una gran cantidad de agua se denomina acuífero. Es todo estrato o formación geológica que permite la circulación de agua, ya sea por sus poros o fisuras. El agua sale a la superficie de forma natural, donde pasa a lagos, arroyos o ríos o puede extraerse a través de un pozo, por medio de una bomba o si tiene la presión suficiente subirá sola hasta la superficie, constituyendo un pozo surgente.
Es el 98 % de toda el agua del planeta disponible para consumo humano. En EEUU forma el 95% del agua potable, aquí en Uruguay un 73% de los servicios de OSE dependen exclusivamente de ella, siendo un 28% del total del agua suministrada, esta situación varia mucho según la zona del país, por ejemplo Rivera tiene un 92% de dependencia.
La contaminación del agua subterránea
En el pasado se mantenía la teoría de que el agua subterránea estaba bien protegida por el filtro que ejercía el suelo, siendo esta capaz de eliminar los agentes externos o las impurezas químicas que acarreaban las aguas superficiales o de lluvia. Sin embargo este filtro es cada vez menos importante, debido al desgaste al que esta siendo sometido y al grado de contaminación existente.
Este filtrado depende directamente del tipo de suelo, dado por su porosidad y el grado de vegetación existente. Las aguas pluviales y las substancias que transportan se filtran rápidamente por la tierra arenosa, normalmente no alcanzando a degradarse, en cambio la filtración por tierra arcillosa es lenta, lo cual posibilita una degradación o retención de muchas de las substancias.
Como contaminamos el agua subterránea
La utilización apropiada del suelo y su uso es la clave para la protección del agua subterránea. Las actividades que dan lugar a la contaminación del agua subterránea derivan frecuentemente de la falta de comprensión del potencial contaminante debido a la escasa información sobre el tema, el descuido o la negligencia.
Las diferentes formas de contaminación:
En casa:
Es causada principalmente por los residuos cloacales, debido a la utilización de pozos negros con robador, rotos o mal construidos, por ende impermeables, y la adopción de conductas de riesgo como un mal uso del servicio de barométricas. Esto conlleva indefectiblemente al pasaje de estas aguas servidas hacia el agua subterránea.
Otra forma de contaminación del agua subterránea se da por la formación de basurales o la utilización de depósitos de basura y escombros mal acondicionados, ya que al llover el agua arrastra altas concentraciones de contaminantes.
Agricultura y Ganadería:
Nitratos
El nitrato procede sobre todo del abono producido por los animales y que el agricultor esparce en el campo. La alta densidad animal, un bajo nivel freático y la falta de limpieza regular en la zona son algunas de las causas de esta contaminación. Unicamente la parte no absorbida por los cultivos es arrastrada por el agua. Si esto no es manejado correctamente existe una mayor posibilidad de que los contaminantes y las bacterias entren en las fuentes de agua subterránea.
Pesticidas y fertilizantes
Es requisito imprescindible para el uso de estos productos su debida aprobación, siendo condición fundamental para esto, el que puedan degradarse en un tiempo apropiado y que las substancias que se producen en este proceso de degradación no sean agentes contaminantes. En la practica debido al uso indiscriminado e inadecuado estos productos terminan siendo agentes contaminantes de las aguas subterráneas.
Otras formas de contaminación
Contaminantes puntuales
Desecho de residuos industriales, depósitos de agentes tóxicos (depósitos de combustible) que se infiltran en el terreno pueden contaminar las aguas subterráneas, debido a un mal almacenamiento o eliminación.
Existen diversas formas de contaminar las aguas subterráneas, residuos industriales, fugas de tanques de almacenamiento subterráneo, el desecho incorrecto de productos químicos.
Intrusión de otras aguas
El agua subterránea en áreas costeras puede contaminarse con agua del mar si extracción de agua es muy alta, provocando la entrada de agua salada alterando la salinidad del acuíferos.
A su vez las aguas contaminadas de ríos, arroyos o lagos que tengan un buen filtrado, pueden pasar junto con varios de sus contaminantes hacia el agua subterránea.
Informarse y tomar conciencia
Las aguas subterráneas suelen ser más difíciles de contaminar que las superficiales, pero cuando se contaminan son más difíciles y caras de limpiar. Estas a diferencia de las superficiales, tienen un ritmo de renovación muy lento y no cuentan con condiciones adecuadas para la autodepuración por tienen una menor descomposición por bacterias aeróbicas. En definitiva para que las aguas subterráneas contaminadas puedan liberarse por sí mismas de los desechos contaminantes son necesarios miles de años.
Las aguas subterráneas pueden estar contaminándose y no darnos cuenta, ya que sus corrientes no se ven, por lo que la contaminación se va acumulando y cuando se descubre ya es demasiado tarde. Esto constituye un factor fundamental para que la gente no tenga conciencia de este problema. Debemos ser conscientes de que la única manera efectiva de proteger los recursos de agua subterránea es la de evitar su contaminación.