Graseras

El tratamiento del agua comienza en nuestras casas ...

El tratamiento del agua residual comienza cuando el agua llega a la grasera. Aquí se produce la separación de las grasas del agua proveniente de las piletas, para luego, el agua seguir su camino hacia la red de saneamiento.

La grasa es un desecho que el sistema de saneamiento no puede manejar, por ende necesita se removido de este. Grandes cantidades de aceites o grasas en el agua residual pueden ocasionar obstrucciones en el sistema de saneamiento tapando las cañerías de desagüe, problemas en las plantas de tratamiento del agua o tener varias consecuencias ambientales al ser volcadas en los cuerpos receptores (arroyo o río).

¿Qué es una grasera?

La grasera o interceptor de grasa es un receptáculo intercalado en la tubería de desagüe de las piletas de cocina. Este recipiente en su interior está dividido en cámaras por medio de tabiques transversales que ponen obstáculos al paso de las grasas.

¿Cómo trabaja?

Su funcionamiento se basa en la diferencia de pesos que existe entre el agua y las grasas. La teoría es que el agua proveniente del desagüe de la pileta al llegar a la grasera se detenga y enfríe. Al enfriarse, las grasas hidrofóbicas y más ligeras que el agua se solidifican y suben a la superficie de receptáculo, para luego poder ser retiradas de forma periódica.

Las hay de diversas formas y tamaños dependiendo de la cantidad de viviendas que la preceda y del uso que se le de, pudiendo ser individuales o colectivas. También tienen que estar acorde a las exigencias de la normativa vigente (Intendencia correspondiente y normas UNIT). Para una vivienda particular se exige que posean una capacidad mínima de 10 litros por pileta.

Deben estar construidas de un material impermeable y resistente a la acción de los residuos con los que entra en contacto. En general son de plástico, pvc, hierro fundido, hormigón o losa vitrificada.

El lugar de instalación debe ser próximo a la pileta, previniendo la obstrucción del caño de desagüe de la pileta por deposito de grasa. Este lugar también deberá ser accesible para que su limpieza sea más fácil.

¿Qué pasa si no se limpia?

El problema más frecuentemente es que la grasa se pegue en la parte interior de las tuberías de su casa y de las calles y con el tiempo se acumule y bloquee la tubería.

Los resultados pueden ser:

  • Aguas negras desbordándose de su casa o calles,

  • Posible contacto con organismos que causan enfermedades.

Otro inconveniente habitual son los olores desagradables que de ellas se emiten. Estos viene a consecuencia de un mal funcionamiento del cierre hidráulico de la tapa o de un problema en el sistema de ventilación de la grasera.

Mantenimiento

La frecuencia con que se debe limpiar va en relación con el uso que se le haya dado, por ejemplo en los restaurantes lo recomendable seria una limpieza semanal o quincenal. En viviendas particulares de familias no muy numerosas lo habitual es que la limpieza sea una vez por mes.

El técnico sanitario comienza el trabajo quitando la tapa para acceder al interior del receptor. Una vez abierto se procederá a su vaciado, retirando primero los sólidos y luego el liquido. Esto se puede realizar manualmente o por medio de una aspiradora, según lo requiera conveniente el técnico. Con la grasera vacía se continuará con la limpieza de las paredes, quitando todo tipo de residuo que se encuentre adherido a ellas, finalizando el trabajo con la aplicación de un desengrasante y desodorisante.

La grasa recolectada se deposita en los vertederos municipales revistos para su adecuado tratamiento.